sábado, 7 de junio de 2014

El jugador de Eduardo Galeano


Próximos al Mundial de fútbol, comparto un texto del uruguayo Eduardo Galeano en el que reflexiona sobre la figura del jugador...

El jugador


Corre, jadeando, por la orilla. A un lado lo esperan los cielos de la gloria; al otro, los abismos de la ruina. El barrio lo envidia: el jugador profesional se ha salvado de la fábrica o de la oficina, le pagan por divertirse, se sacó la lotería. Y aunque tenga que sudar como una regadera, sin derecho a cansarse ni a equivocarse, él sale en los diarios y en la tele, las radios dicen su nombre, las mujeres suspiran por él y los niños quieren imitarlo. Pero él, que había empezado jugando por el placer de jugar, en las calles de tierra de los suburbios, ahora juega en los estadios por el deber de trabajar y tiene la obligación de ganar o ganar. Los empresarios lo compran, lo venden, los prestan; y él se deja llevar a cambio de la promesa de más fama y dinero. Cuanto más éxito tiene, y más dinero gana, más preso está. Sometido a disciplina militar, sufre cada día el castigo de los entrenamientos feroces y se somete a los bombardeos de analgésicos y las infiltraciones de cortisona que olvidan el dolor y mienten la salud. Y en las vísperas de los partidos importantes, lo encierran en un campo de concentración donde cumple trabajos forzados, come comidas bobas, se emborracha con agua y duerme solo. En los otros oficios humanos, el ocaso llega con la vejez, pero el jugador de fútbol puede ser viejo a los treinta años. Los músculos se cansan temprano:- Éste no hace un gol ni con la cancha en bajada.- ¿Éste? Ni aunque le aten las manos al arquero. O antes de los treinta, si un pelotazo lo desmaya de mala manera, o la mala suerte le revienta un músculo, o una patada le rompe un hueso de esos que no tienen arreglo. Y algún mal día el jugador descubre que se ha jugado la vida a una sola baraja y que el dinero se ha volado y la fama también. La fama, señora fugaz, no le ha dejado ni una cartita de consuelo. 

9 comentarios:

  1. Esta muy bueno y te deja la enseñanza de que no hay que ser famoso ni tener mucho dinero para ser feliz!!

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  2. Opino lo mismo que Joaquin.
    Porque deja una enseñanza muy buena. Que seria muy bueno que todos la pongamos en practica. Y no pensar que teniendo fama o dinero se nos va a arreglar la vida!!!

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  3. Opino lo mismo que ellos, la enseñanza que nos deja es muy linda, porque nos da a entender que en un equipo todos somos importantes, no hay que ser mas para ser mejor.

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  4. Me gusta este texto porque nos deja una buena enseñanza, que no se necesita de todo, como el dinero ni la fama para ser feliz.

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  5. Opino que ni la fama, ni el dinero, es todo lo que se necesita para ser feliz, que hay que tener en cuenta que hay muchas cosas mejores para encontrar el camino hacia la felicidad.

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  6. Opino lo mismo que ellos, la enseñanza que nos deja es que la felicidad no se compra y que cada momento hay que disfrutarlo sin pensar en el dinero ni en la fama.

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  7. Opino lo mismo que ellos,no se necesita ser mejor que nadie,creo que todos lo tendríamos que poner en practica,muy linda la enseñanza.

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  8. Opino lo mismo que ellos. Te deja muy linda enseñanza. La fama y el dinero no te ayudan a la hora de ser feliz..

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  9. Opino que el dinero y la fama no es todo, no es necesario compararse.., cada uno nace como es.

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